Llevo en mi corazón un pájaro
(y tú eres mucho menos que un poeta)
Llevo en mi corazón un pájaro
que enloquece de alegría al verte
y canta de contento y salta inquieto
sobre el cable del tendido eléctrico
y vuela feliz, cuando te acercas,
para posarse en tu hombro.
A veces es gorrión
y otras, murciélago,
pero siempre elige
encaramarse
a tu pequeño abismo
e ignorar, una por una,
todas y cada una
de tus advertencias.


